Hacer senderismo con niños pequeños

(15)

¡Hacer senderismo con la familia permite descubrir un nuevo ritmo y tener tiempo de disfrutar de los paisajes!

Preparar bien los itinerarios:

Tómate un tiempo para mirar con detenimiento el mapa y las curvas de nivel, e incluso para realizar un reconocimiento del itinerario.
Aprovecha para mirar la orientación y elige preferentemente senderos protegidos del sol en verano – toda la familia estará al fresco y será más agradable para las pausas.

Teniendo en cuenta que un niño de 3-4 años camina a  entre 1 y 2 km/h (y hace numerosas pausas), las estimaciones de las guías de senderismo no te serán de gran ayuda, porque indican los horarios para un senderista adulto. Adopta un margen de seguridad para poder disfrutar sin tener que preocuparte de la hora.

No te olvides de consultar la previsión meteorológica local y no dudes en dejarlo para otra ocasión si hace mal tiempo o demasiado frío. Los niños son mucho más sensibles que nosotros y el senderismo les tiene que resultar siempre una actividad agradable.
Los itinerarios con refugios os permitirán hacer una pausa larga resguardados.
Por último, evita los teleféricos y las subidas con medios mecánicos, que sin duda reducen el esfuerzo, pero que pueden causar problemas de descompresión en los niños pequeños.

Encontrar el ritmo adecuado:

Empieza con algunos paseos cortos y fáciles y, si ves que el niño está motivado y se adapta bien, aumenta gradualmente la dificultad del recorrido. De manera general, evita las altitudes excesivas (se desaconseja por encima de los 2000 m).

Aquí tienes algunos indicadores de referencia sobre el desnivel y el kilometraje de la salida, que por supuesto hay que adaptar en función de las aptitudes del niño:

> 0-18 meses: ninguna limitación, porque quien lleva al niño es quien efectúa todo el esfuerzo. De todos modos, ve con cuidado y limita la duración de las salidas, porque el niño necesita moverse y hacer pausas. Trata también de limitar la altitud y la exposición (tanto al sol como al frío).

18 meses – 3 años: según la autonomía del niño, va a querer empezar a hacer una parte del itinerario por sí mismo. Pero enseguida se cansará y todavía necesitará hacer siestas. Así que prevé itinerarios bastante cortos (100-300 m de desnivel) y un medio para llevarlo.

4-7 años: podrás plantearte salidas de 400-500 m de desnivel/6-7 km de distancia, algo que evidentemente hay que adaptar según la edad y la autonomía del niño. 

  • 1
  • 2
  • 3
  • 4
  • 5
Vote
IR ARRIBA